La delincuencia en los adolescentes
La
delincuencia juvenil ha aumentado de forma alarmante en los últimos tiempos, pasando a ser un problema que cada vez genera mayor preocupación social, tanto por su incremento tan acelerado, como por su peligrosidad cualitativa. La delincuencia juvenil es además una característica de
sociedades que han alcanzado un cierto nivel de prosperidad y, según
análisis autorizados, más habitual en los países anglosajones y nórdicos que en los euro mediterráneos y en las naciones en vías de
desarrollo. Les diremos algunas de las características de este problema.
Este argumento de la delincuencia es de suma importancia, y es que el joven de hoy se ve en tentación del
consumo de
drogas, provocándole una mala vida. Por eso esta
investigación está dirigida para que sirva como guía y ayuda a nuestro
grupo. ya que el aumento de la delincuencia entre los adolescente se ve afectado en gran parte por el consumo de
las drogas, el
alcohol y otros males, entre los jóvenes de 12 a 18 años, es cada vez mayor, y jóvenes valiosos se pierden, porque creen que su mal no tiene solución y en vez de luchar y seguir hacia delante, aprovechando su
juventud, tratando de buscar ayuda en las
instituciones correspondientes como son, las iglesias, Hogares Crea, etc.
No reconociendo que necesitamos una juventud de mente fuerte y cuerpo sano, porque de ellos es el futuro de este mundo.
La delincuencia juvenil es un fenómeno social que pone en riesgo la seguridad pública de la sociedad, así mismo va contra las buenas costumbres ya establecidas por la sociedad. Es a su vez un fenómeno de ámbito mundial, pues se extiende desde los rincones más alejados de la ciudad industrializada hasta los suburbios de las grandes ciudades, desde las familias ricas o acomodadas hasta las más pobres, es un problema que se da en todos los estratos sociales y en cualquier rincón de nuestra civilización.
En las
sociedades menos desarrolladas la incidencia de la
delincuencia juvenil en el conjunto del mundo del
delito es menor que en las comunidades más avanzadas en el plano económico. En las grandes ciudades latinoamericanas, la delincuencia juvenil está ligada a la obtención (delictiva) de
bienes suntuarios de
consumo y por lo general no practican la
violencia por la violencia misma sino como medio de obtener sus
objetivos materiales.
Los estudios criminológicos sobre la delincuencia juvenil señalan el
carácter causal del fenómeno, pero a pesar de ello, se pueden señalar algunos factores que parecen decisivos en el aumento de la
delincuencia juvenil desde la II
Guerra Mundial. Así, son factores que se encuentran en la base de la delincuencia juvenil la imposibilidad de grandes capas de la
juventud de integrarse en el
sistema y en
los valores que éste promociona como únicos y verdaderos (en el orden material y social, por ejemplo) y la propia subcultura que genera la delincuencia que se transmite de pandilla en pandilla, de modo que cada nuevo adepto trata de emular, y si es posible superar, las
acciones violentas realizadas por los miembros anteriores del
grupo.
La violencia es un elemento que se encuentra comúnmente en la delincuencia juvenil y es uno de los factores que influyen a los jóvenes a cometer actos llevados por la violencia.
Los jóvenes delincuentes son los que más se les conoce como los
niños violentos de la delincuencia. Ya que con la delincuencia ellos se asumen a la violencia para conseguir lo que ellos realmente creen que hacen de lo mejor de sus graves
delitos.
Causas de la Violencia
El fenómeno de la violencia es muy complejo. Hay muchas causas, y están íntimamente relacionadas unas con otras y conllevan a la delincuencia de menores. En general se agrupan en biológicas, psicológicas, sociales y familiares. Tan sólo por citar algunos ejemplos dentro de cada grupo, tenemos:
Causas Biológicas
Se ha mencionado al síndrome de déficit de
atención con hiperactividad como causa de
problemas de
conducta, que sumados a la impulsividad característica del síndrome, pueden producir violencia. Un estudio con niños hiperquinéticos mostró que sólo aquellos que tienen problemas de conducta están en mayor
riesgo de convertirse en
adolescentes y adultos violentos. La conclusión es que hay que hacer un esfuerzo para aportar a aquellos niños hiperquinéticos con problemas de conducta
recursos terapéuticos más oportunos e intensivos.
Los trastornos hormonales también pueden relacionarse con la violencia: en las mujeres, el síndrome disfórico de la fase luteínica se describió a raíz de los problemas de violencia presentes alrededor de la menstruación, específicamente en los días 1 a 4 y 25 a 28 del ciclo menstrual, pero el síndrome no se ha validado con estudios bien controlados, aunque se ha reportado que hasta el 40 % de las mujeres tienen algún rasgo del síndrome y que entre el 2 y 10 por ciento cumplen con todos los criterios descritos para éste. De 50 mujeres que cometieron crímenes violentos, 44 %lo hizo durante los días cercanos a la menstruación, mientras que casi no hubo delitos en las fases ovulatoria y postovulatoria del ciclo menstrual. Con frecuencia, el
diagnóstico de síndrome disfórico de la fase luteínica está asociado con
depresión clínica, que puede en algunos casos explicar su asociación con la violencia.
Causas Psicológicas
La violencia se relaciona de manera consistente con un trastorno mental – en realidad de
personalidad – en la sociopatía, llamada antes psicopatía y, de acuerdo al DSM-IV, trastorno antisocial de
la personalidad y su contraparte infantil, el trastorno de la conducta, llamado ahora disocial, aunque hay que aclarar no todos los que padecen este último evolucionan inexorablemente hacia el primero, y de ahí la importancia de la distinción. El trastorno antisocial de la personalidad se establece entre los 12 y los 15 años, aunque a veces antes, y consiste en
comportamiento desviado en el que se violan todos los códigos de conducta
impuestos por
la familia, el grupo, la
escuela, la
iglesia, etc. El
individuo actúa bajo el impulso del momento y no
muestra arrepentimiento por sus actos. Inicialmente esta violación persistente de las reglas se manifiesta como vandalismo; crueldad con los
animales; inicio precoz de una vida sexual promiscua, sin cuidado respecto al bienestar de la pareja; incorregibilidad; abuso de sustancias; falta de
dirección e incapacidad de conservar trabajos; etc. Salvo que tengan una gran
inteligencia o que presenten formas menos graves del trastorno, fracasan en todo tipo de actividades, incluyendo las criminales, ya que carecen de
disciplina, lealtad para con sus cómplices, proyección a futuro, y siempre están actuando en respuesta a sus necesidades del momento presente. El trastorno es cinco a diez veces más frecuente en hombres que en mujeres. Como estos sujetos están más representados en los estratos más pobres, hubo alguna discusión sobre si
la pobreza induce o
potencia estas alteraciones. Esto se ha descartado: los individuos con trastorno antisocial de la personalidad, por su incapacidad de lograr metas y conservar empleos, tienden a asentarse naturalmente en los estratos de menores
ingresos.
Causas Sociales
La desigualdad económica es causa de que el individuo desarrolle desesperanza. No se trata de la simple
pobreza: hay algunos países o comunidades muy pobres, como el caso de algunos ejidos en
México, en los que virtualmente desconocen el robo y la violencia de otro tipo. Sin embargo, la gran diferencia entre ricos y pobres y sobre todo la imposibilidad de progresar socialmente sí causa violencia: la frustración se suma a la evidencia de que no hay otra alternativa para cambiar el destino
personal.
Más importante como causa social es la llamada subcultura delincuente. Aunque sus detractores dicen que esta
hipótesis carece de evidencia experimental, hay comunidades, barrios y colonias en donde niños y jóvenes saben que para pertenecer al grupo y formar parte de su
comunidad necesitan pasar algunos ritos de iniciación, entre los que se encuentran robar, asaltar o quizá cometer una violación. La falta de
medición requiere de estudios, sí, mas no de desestimar lo que obviamente es un factor de formación de conductas y conceptos sociales.
Entorno Familiar
En la
familia, los dos factores que con más frecuencia se asocian al
desarrollo de violencia es tener familiares directos que también sean violentos y/o que abusen de sustancias. Un entorno familiar disruptivo potencia las predisposiciones congénitas que algunos individuos tienen frente a la violencia (i.e. síndrome de
alcohol fetal) y por sí mismo produce individuos que perciben a la violencia como un recurso para hacer valer
derechos dentro de la familia.
Un estudio con niños adoptados mostró que los actos que desembocaban en una pena de prisión correlacionaban mejor con el número de ingresos a la cárcel de sus padres biológicos que con la conducta de sus padres adoptivos.
El término delincuencia juvenil no tienes el mismo significado para todos los criminólogos. Difieren básicamente en dos puntos
° El primero en determinar la edad a partir de la cual se puede hablar de delincuente juvenil y
Por cuanto hace a la edad en que podemos referirnos a la delincuencia juvenil, participamos del criterio de estimar como tales a los que cuentan con más de 14 años de edad.
El menor infractor lo podrá ser hasta los 14 años de edad, a partir de este límite, deberá ser considerado como delincuente juvenil con los grados de
responsabilidad ya apuntados, los que desde luego no tienen pretensión de definitivita, pues dependerá de los estudios que en lo futuro se realicen y que permitan conocer los fenómenos físicos y psíquicos del adolescente que puedan obligar a variar los
límites de edad ya señalados, los que están apoyados en los estudios más aceptados hasta la fecha.
Ciudad Juárez se ha visto afectada en los últimos años por varios males, que causan grandes daños a la
sociedad, entre ellos, la delincuencia, que tiene corrompida a una a una gran parte de nuestra juventud, alejándolo de llevar una vida normal y sana, ya que, estando dentro de ellas, se les agregan otros males, como es el robo, para conseguir
dinero y drogarse. Estos jóvenes se encuentran en varios barrios de nuestra comunidad.
Causas independientes.
Dentro de las causas tenemos varios factores entre ellos están:
Personalidad del delincuente
La personalidad del delincuente se basa en:
Inmadurez: Es lógico porque la edad, no hace eco de tener coco para desenvolverse de forma racional en la vida.
Vacío de sí mismo: No asumen su propia
historia personal. Su pasado lo rechazan. El presente es vivir aquí y ahora, no aprenden de sus errores. No tienen muchas expectativas.
Comportamiento contradictorio: Son chicos muy metidos en su vida, y no se paran analizarla. Tienen una sorprendente capacidad de adaptación.
Inseguridad: Desconfianza con respecto a las demás personas que no encajen en su mismo tipo.
Los hijos de madres solteras tienen, ya que ellas tienen que trabajar largas horas fuera y dentro de la casa.
Las posibilidades que los padres pasen algún
tiempo con sus hijos son mínimas, y cuando los hijos regresan del colegio, encuentran la casa sola o quien los cuida, es la
persona que está, no es extraño que se sientan solos o quieran compartir con alguien y se juntan con sus amigos. Pero, aun así, siguen aburridos y pasan horas viendo videos de
televisión o videos musicales o navegando por la
red en busca de
emociones.
En este cuadro entran con facilidad las bebidas, el
tabaco y las
drogas. Los jóvenes de hoy aunque no le guste este vicio, por imitar a sus amigos, se inician en él. También está la presión que ejercen sobre él, las amistades, lo cual es un factor principal a la hora de iniciarse en las drogas. Sobre todo en el caso de los adolescente que son más influenciables.
Las drogas más comunes, que influyen en la delincuencia juvenil Nos referimos al tabaco, al alcohol, al hachís, el éxtasis o las drogas del sueño, que son las sustancias más consumidas por los adolescentes de ambos sexos.
Muchas personas piensan que el tabaco o el alcohol no son drogas, quizás porque se adquieren en establecimientos comunes y dentro de la
legalidad. Por eso son las drogas legales de mayor difusión entre los adolescentes y adultos en general, también no debemos olvidar los inhalantes, como el
cemento (que usan los zapateros) y la gasolina que son populares entre la juventud, y claro está, son
productos legales y de fácil adquisición. Una cosa ha de quedar clara, no importa el nombre de la sustancia. Drogas es toda sustancia que siendo nociva, crean hábitos.
Entre ellos están:
Ausencia en la escuela y bajas calificaciones.
Falta de aseo personal.
Abandono de su forma de vestir.
Cambio radical en su carácter.
Faltas de responsabilidad hacia sus deberes.
Malos Hábitos.
Incomunicación
Falta de respecto a las demás personas.
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